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"CHICO NITO Y SU CONJUNTO", LOS REYES DE LA
FONOMIMICA, EN EL RECUERDO DE "EL PERIODISTA"
Estado de gracia
Se los conocía como "los reyes de la fonomímica".
Y se autodefinían como "inimitables, únicos en su género".
Por más de una década, desde fines de los años '60
y hasta 1983, casi sin saber tocar un instrumento, coparon los escenarios
de Tres Arroyos, la provincia de Buenos Aires y buena parte del Sur Argentino.
Creativos, tenían vistoso vestuario, una aceitada coreografía
y "sacaban" como pocos a los grandes de la época, desde
Coco Díaz, pasando por Sandro y Leonardo Favio, hasta Tita Merello.
Les sobraba gracia, ganas de pasarla bien y de divertir a los demás.
Hoy, a 23 años de su despedida del público, "Chico
Nito y su conjunto" vuelve para presentarse en una función
única en las páginas de "El Periodista"
Eran conocidos como los reyes magos de la fonomímica.
Se definían como los "inimitables, únicos en su género",
aunque ellos imitaban de manera impecable personajes de cualquier género.
Eran infaltables en cualquier evento social de la ciudad. Se presentaban
en clubes, fiestas, boliches, tenían multitud de seguidores y fueron
pioneros en el arte de fingir representaciones. En la década del
setenta, la fama de "Chico Nito y su conjunto" se había
extendido por toda la provincia, cuyos pueblos recorrieron palmo a palmo,
brindando un show artístico que atraía por el canto, el
humor picaresco y el enorme carisma de su artífice.
El grupo se había iniciado a fines de los sesenta de la mano de
Mariano Valentín Del Valle, conocido por Chico Nito, nombre artístico
que le dejó como resabio su apodo Marianito. Empezó junto
a Rubén Stangalino y Luis Fernández. Al tiempo se unió
otro pibe del barrio, Daniel Ascorti y en el 72´ se sumó
Oscar Gasaneo a esas tardes de ensayo de fogón para procurar que
todo saliera perfecto. Ninguno sabía cantar, apenas si tocaban
algún instrumento, pero les sobraba gracia, ganas de pasarla bien
y divertir a los demás. "Primero empezamos como hobbie, éramos
del barrio, en el radio de dos cuadras vivíamos todos. Estábamos
cinco horas ensayando, moviendo la boca como si estuviéramos cantando.
El no sabía nada de guitarra, yo algo nomás, pero nos veías
tocando y parecía real. Era una cosa de locos", recordó
Gasaneo ante "El Periodista", mientras Ascorti hojea un viejo
álbum con recortes de diario y fotos de las épocas en que
usaba el pelo largo.
Pioneros en la fonomímica
Una de las primeras presentaciones de "Chico Nito y su conjunto"
fue en la fiesta de los carniceros, en el fogón viejo del club
Villa del Parque. A partir de ahí no les quedó institución,
festival, cine, club o boliche en la ciudad en el que no actuaran.
La fonomímica era una propuesta novedosa en el país para
esos tiempos. Pero rápidamente empezó a prender en el público.
Sobre todo porque les sobraba gracia, coordinación para reproducir
voces y movimientos, eran creativos e innovadores hasta en los detalles.
"Impusimos en Tres Arroyos la ropa para actuar, porque hasta ese
momento la gente actuaba con lo que tenía puesto. Era difícil
conseguir ropa y peluca. Nosotros inventábamos hasta los instrumentos",
contó Daniel.
El disfrazarse de estrellas, bailar con coreografías entrenadas
hasta lograr la perfección era un arte difícil de ejecutar.
Pero "Chico Nito y su conjunto" lo hacía como nadie y
personificaban a los artistas que estaban en auge, como Coco Díaz,
Los Parranderos, Sandro, Leonardo Favio, el Chango Nieto y Tita Merello.
Tenían 25 personajes con cuatro canciones cada uno y toda la programación
en una grabación de 120 minutos. Primero la reproducían
en un Winco y después en un grabador Phillip Super Bocho, el que
más potencia tenía en ese momento, con el que se arreglaban
para hacer el sonido en espacios inmensos.
La propuesta entretenía a toda la familia. La variedad de personajes
que desfilaban se mechaban con sketch teatralizados, cambios de vestuario
y el humor indiscutible de Chico Nito. "El mejor personaje que hacía
era Coco Díaz, era impagable
y Tita Merello. El ´flaco´
se vestía de mujer con peluca y era igualito. Se ponía una
pollera larga, un cancán y nosotros nos matábamos de risa.
Para hacer a Leonardo Favio se vestía con un turbante verde, un
saco verde loro de lentejuelas, así que te podés imaginar
lo que parecía. Pegaba la comicidad porque el flaco era un monstruo",
describen sus compañeros como la clave de su éxito.
Recorridas artísticas
En los primeros tiempos salían a recorrer la zona y en cada lugar
tenían sus seguidores. Las actuaciones en general duraban una hora
y media, pero la mayoría de las veces el público enfervorizado
no los dejaba bajar. "En la Escuela Nº 18 actuamos cuatro horas
y media, nos cambiábamos de ropa y seguíamos. Me acuerdo
en un festival de Henderson, en la Sociedad Rural, rodearon el escenario
y no te dejaban bajar. Nunca nos quedábamos sin repertorio porque
teníamos como cien temas para hacer de distintos personajes",
contó Gasaneo, que admite que el carisma de Chico Nito les abría
las puertas de cualquier escenario. Incluso de la Comisaría donde
fueron convocados para actuar. "Nito era así, se hacía
amigo de todo el mundo, tenía un imán. Un día se
había hecho amigo de un comisario de Aparicio y nos llamaron para
tocar en un asado que hacían en la Comisaría".
A principios del setenta fueron contratados por el Baby Park, un parque
de diversiones para incluirlos en la programación y así
empezaron a recorrer los pueblos. "Baby Park-Moderno parque de diversiones.
Sábado y domingo. Coco Díaz con Chico Nito y su conjunto",
anunciaron en Coronel Suárez en el año ´73. El truco
publicitario parece que funcionaba. La gente se había entusiasmado
tanto con la presentación del folclorista que cuando vieron salir
al escenario a los tresarroyenses querían bajarlos a pedradas.
"Cuando llegamos a Suárez nos dijeron ´tengan cuidado
que están anunciando a Coco Díaz´. Cuando empezamos
a cantar estaban esperando a Coco Díaz, por eso se armó
un despelote y nos agarraron a toscazos. Al rato les gustó tanto
el show que nos llevaron en andas".
Como esa, surgen innumerables anécdotas de los fines de semana
en que cargaban el acoplado de la Cupé Chevy y recorrían
la zona haciendo show. "Del '74 al 79 fue el mayor auge, salíamos
todos los fines de semana. No nos quedó un lugar por tocar. Costaba
mucho viajar, andábamos en una Coupé Chevy con un acoplado
cargado atrás. Viajábamos los viernes a la tardecita, nos
presentábamos los viernes a la noche, sábado doble función
y el domingo. Así recorrimos toda la provincia de Buenos Aires",
contó Ascorti, que conoció a su esposa en uno de los espectáculos
que brindaron en Monte Hermoso.
Revelación artística
En 1975, en el festival de música de Laprida, del que participaban
aficionados y solistas de toda la provincia, fueron elegidos como revelación
artística. En la edición del 7 de febrero, una crónica
del diario de Olavarría indicaba que: "En la parte final hizo
su presentación contratado por la comisión organizadora
'Chico Nito y su conjunto', integrado por cuatro jóvenes que hicieron
las delicias del público con acertadas interpretaciones fonomímicas
de Coco Díaz, Los Parranderos y otras conocidas figuras del ambiente
artístico. La novedad en este tipo de espectáculos consistió
en que cada una de las interpretaciones de este chispeante conjunto aunó
la gracia impagable de su mímica con la teatralización de
las distintas canciones con un ajuste y precisión que fue muy festejado
por el entusiasmado público
".
A fines de ese mismo mes se presentaron en el Cine Tortoni con Los Plateros
y en el anuncio el diario local mencionaba que el grupo tresarroyense
desarrollaban una función artística "catalogada como
única en la Argentina".
En pleno auge, la compañía de seguros La Previsión
los nombró artistas exclusivos en el año ´76, dándole
un respaldo que les permitía abrirse otros caminos. "En Las
Flores había un representante de la compañía que
tenía toda la zona de Saladillo, 25 de Mayo, Roque Pérez,
Lobos, General Belgrano. Para hacer publicidad a sus seguros hacía
fiestas, organizaba cenas y nos contrataba. Actuábamos en todos
los clubes, los parques de diversiones, mirabas para abajo y eran todas
cabecitas, la provincia de Buenos Aires la hicimos toda, la costa, actuamos
en canal 7 de Neuquén para todo el valle, Patagones, Viedma y Cipolletti".
En el ´81 y ´82, hicieron una gira por todo el oeste de la
provincia de Buenos Aires, mientras alternaban las presentaciones en Tres
Arroyos y la zona. Para entonces cada uno estaba pensando en seguir su
rumbo y abandonar esa seguidilla de fines de semana lejos de casa. Ya
en el ´83 decidieron retirarse. El último show de "Chico
Nito y su conjunto" fue en Carhué. Actuaron el sábado
en un salón y el domingo en un evento junto a Torre Vila y Valeria
Lynch. Ese fin de semana se despidieron del público para siempre.
Cinco años después Mariano Del Valle, el alma del grupo,
falleció en un trágico accidente en la carretera que une
Trelew con Puerto Madryn.
A modo de homenaje sus compañeros tuvieron la intención
de unirse pero desistieron sabiendo que sin "el flaco" ya nada
sería lo mismo. "El era un bendecido, después que falleció
dijimos de hacer algo, pero no podemos hacer nada porque era irremplazable".
Aunque las épocas de gloria hayan quedado atrás, dos décadas
después "Chico Nito y su conjunto" continúa latente
en la memoria de varias generaciones que fueron testigos del éxito.
"Siempre viene alguno y te dice que te vio y te acordás de
esa época. Ahí se extraña", reconocen ellos
que conservan su historia siempre viva en la nostalgia, en una vieja carpeta
con fotos, en recuerdos que los hacen divertir hasta emocionar y en un
anecdotario sin fin donde "el flaco" siempre es protagonista.
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