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de Tres Arroyos

 

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Mirta Guarino

Liliana Mortatti

Raúl Alí

 

 


EL PEREGRINAJE DE LAS PAREJAS QUE NO PUEDEN CONCEBIR
Y BUSCAN UN HIJO A TRAVES DE LA ADOPCION

Adoptar es un parto

Por un lado, la realidad muestra a niños que se mueren de hambre, maltratados, abandonados. Por otro, parejas que no pueden fecundar, dispuestas a dar amor y hogar, que peregrinan tras un trámite de adopción. Es increíble que esas partes, que se necesitan mutuamente, deban padecer tanto y a veces nunca lleguen a encontrarse. En Tres Arroyos, desde que se abrió el Juzgado de Menores, la estadística indica que se ha dado en adopción poco más de un chico por año. A ese ritmo, el último inscripto en el registro local lograría tener un hijo dentro de 28 años. "Adoptar es un parto", informe especial de "El Periodista"

MIRTA GUARINO, JUEZA DE MENORES

La letra fría de la ley

Cuando las parejas que por causas de la esterilidad no pueden tener hijos naturales deciden iniciar los trámites de adopción saben, o tardan poco en enterarse, que el tiempo que pasará para convertirse en padres va a ser seguramente mayor a los 9 meses de una embarazo. La razonable ansiedad que la lentitud produce en aquellos que previamente han debido sobrellevar el duelo de saber que son infecundos, suele manifestarse en quejas hacia el sistema de adopción. Y claro, lo que el sentido común hace pensar, ya no sólo a los adoptantes, es cómo es posible que habiendo tanto niño desprotegido por todas partes sea tan difícil concretar una adopción. Tal vez los próximos párrafos puedan dar algún tipo de respuesta a ese interrogante.
Desde que el Juzgado de Menores de Tres Arroyos comenzó a funcionar, allá por marzo de 1999, ha intervenido en la adopción de 6 menores y un niño que actualmente se encuentra en guarda -instancia previa a la resolución de adopción que según la ley no puede exceder los 6 meses-. De todos estos chicos, tres son hermanos y fueron integrados a una familia que no es de Tres Arroyos, mientras que los restantes se otorgaron a parejas de la ciudad. El niño dado en guarda, por su parte, vive con una pareja de aquí y la causa es tramitada por un juez de Lomas de Zamora, aunque el juzgado local colabora en el tema.
Digamos, en tanto, que existen en este momento entre 30 y 35 familias tresarroyenses inscriptas en el registro de adopción. En algunos de estos casos se trata de mujeres solas, ya que la ley no restringe sólo a las parejas esta posibilidad.
Analizando un poco los números, podemos concluir que en los últimos cuatro años se han concretado en Tres Arroyos 4 adopciones -la de los tres hermanos podría considerarse como una sola-, y se estaría muy próximo a resolver la quinta. A este paso, poco más de una adopción por año, la pareja que se encuentre ubicada en el lugar número 35 de la lista podría tener su hijo en aproximadamente 28 años. Sin dudas, el trámite es lento.
¿Por qué ocurre esto?. La jueza a cargo del Tribunal de Menores de Tres Arroyos, Mirta Guarino, cree que los jueces pueden tener alguna responsabilidad en la lentitud de este trámite, pero considera que la clave del problema pasa, aunque a la vista no parezca así, por otro lado. "No es que el trámite de adopción dure mucho, lo que sucede es que faltan niños en situación de adoptabilidad", afirmó.
"Un niño está en situación de adoptabilidad cuando los padres pierden la patria potestad. Salvo que sea un niño cuyos padres han muerto y no tenga ningún representante legal familiar, muchas veces las situaciones de abandono no son tan automáticas. En caso de que sean hijos de personas insanas hay que esperar que se tramite el juicio por insania y que se designe un curador a los bienes y a los hijos. Por eso los trámites son tan largos".
Cuando los padres pierden la patria potestad el niño ingresa en lo que se llama estado de adoptabilidad y recién ahí se le puede buscar una nueva familia. Pero el problema que se presenta es que los pibes no entran en dicho estado o situación tan fácilmente, ya que la ley prevé que los padres, incluso aquellos que han renunciado a sus hijos en reiteradas oportunidades, sean siempre citados para manifestar su deseo de abandonar a los hijos antes de definir la adopción, y allí es cuando la gran mayoría se arrepiente.
El inconveniente podría ser entonces la legislación vigente, dado que no le permite a los jueces quitarle la patria potestad sobre sus hijos a aquellos padres que a pesar de abandonarlos frecuentemente siempre vuelven a reclamar por sus derechos de progenitores.
Esto es una dificultad si sólo se lo mira desde el lado de los adoptantes, pero la ley, ante todo, aspira a resguardar el derecho a la identidad de los menores. A tal punto es así que aún cuando una persona sea adoptada conserva la facultad de conocer su verdadera identidad, e incluso puede acceder al papeleo judicial al cumplir los 18 años de edad.
Guarino dijo que los jueces a veces intentan apurar la decisión de los padres que tienen a sus hijos en situación de abandono, pero que esto puede ser visto como un intento de quitarles a sus niños a pesar de que en realidad se trata de procurar un beneficio para el pequeño dándole un hogar donde se lo atienda como corresponde. La funcionaria consideró que cada día que pasa sin poder resolverse una adopción es un día que el menor pierde para integrar una familia. Además, cuanto más tarde un chico entra en condición de ser adoptado más difícil es lograr que una pareja desee tenerlo consigo. Lo que ocurre es que los adoptantes buscan generalmente niños de no más de 2 o 3 años.
Por otra parte, la jueza manifestó que la extrema pobreza no siempre es una razón valedera para que los niños puedan ser dados en adopción, aunque haya quienes crean lo contrario. Hay padres que buscan desprenderse de la responsabilidad de criar a sus hijos porque tienen serios problemas económicos, pero ese no es necesariamente un motivo para renunciar a la patria potestad.
Las dificultades que las parejas encuentran para poder adoptar un chico en la provincia de Buenos Aires los impulsa muchas veces a inscribirse en registros de otras provincias. Los adoptantes tresarroyenses recurren habitualmente a las provincias del norte del país, como por ejemplo Formosa, Jujuy o Misiones, donde suelen tener más éxito. En esos lugares los registros están abiertos a personas de cualquier punto del país.
Guarino manifestó que el número de chicos de Tres Arroyos que podrían estar en situación jurídica de adoptabilidad es oscilante. No obstante, actualmente existen unos 5 menores que en el futuro podrían estar en esa condición. Estos niños tienen edades que van desde unos pocos meses hasta los 15 años.

LILIANA MORTATTI, PSICOLOGA

Entre el duelo y la ansiedad

La psicóloga Liliana Mortatti, quien fue miembro del Grupo Papa's, que ofrecía asistencia a parejas adoptantes, le dijo a "El Periodista" que "la cuestión psicológica en el camino que conduce a la adopción tiene varias partes. La primera es cuando el matrimonio recibe la noticia de que es infértil. A partir de allí se vive un primer proceso de duelo como consecuencia de la imposibilidad de ser padres biológicos. La segunda etapa comienza cuando la pareja empieza a pensar en la posibilidad de la adopción. Finalmente, cuando se deciden e inician los trámites deben enfrentarse a una espera larga y angustiosa porque los padres tienen la fantasía de que cuando se inscriben para adoptar están dando el paso último para poder tener un hijo, y en realidad ese es el comienzo de la tramitación burocrática".
La profesional explicó que según las características de cada pareja, el duelo de saberse estériles puede ser más o menos complejo. En esto influye mucho cómo los afecte el entorno, que "habitualmente genera presión". La familia y los amigos suelen ser muy insistentes con las preguntas relacionadas a llegada de los hijos. Ante esto "hay parejas que no se animan a confesar lo que les está pasando y, en una sociedad machista, mucho más difícil les resulta blanquear la situación si es el hombre el infértil".
Cuando los matrimonios finalmente deciden adoptar "comienza la etapa de la toma de conciencia de lo que significa tener un hijo adoptado. Una vez trascurrido este tiempo llega el momento de la inscripción. Este hecho genera expectativas y suele ser la ocasión en la cual por fin se informa a la familia" sobre el paso dado en la búsqueda del hijo que no llegará por la vía biológica.
En este marco, según la especialista, se produce una expectativa importante que se contrapone con la burocracia del trámite y produce mucha ansiedad. En este punto es muy saludable para la pareja tomar contacto con padres adoptantes que les transmitan sus experiencias, lo cual los ayuda mucho a calmar la ansiedad.
Para Mortatti el hecho de que las parejas no encuentren respuesta en su propia ciudad a la necesidad de adoptar un chico es muy frustrante. En consecuencia, es en ese punto cuando "dentro de la desesperación de los padres, comienza la apertura hacia otras provincias, que a veces es peligroso porque no siempre se hacen legalmente esas adopciones".

RAUL ALI, MEDICO GINECOLOGO

Estadísticamente, el 15% de las parejas son estériles

"Según una estadística mundial, el 15% de las parejas son estériles". El dato fue proporcionado a "El Periodista" por el médico ginecólogo Raúl Alí, quién a su vez señaló que las causas de la infecundidad son diversas y no responden a un único patrón. Pueden existir problemas en el aparato reproductor femenino o masculino, a nivel coital o incluso es posible que se dé la esterilidad sin causa aparente, nombre que la ciencia le da a los casos en que todos los estudios efectuados a la pareja son correctos pero igualmente no se logra el embarazo.
En realidad, aunque las parejas no presenten inconvenientes de ningún tipo no suele ser tan fácil lograr un embarazo. De hecho, los números dan cuenta que la tasa de fertilidad es de apenas el 33%. Esto significa que desde que una pareja abandona los métodos anticonceptivos la preñez puede tardar hasta tres meses en producirse, y en algunos casos es posible que demore bastante más, incluso hasta 12 meses.
La medicina recién considera estéril a las parejas que luego de un año completo de mantener regularmente relaciones sexuales sin la utilización de métodos anticonceptivos no consigue un embarazo. En estos casos los médicos recomiendan efectuar un estudio básico de infecundidad, que consiste en la realización de exámenes del útero, las trompas y los ovarios de la mujer y análisis del semen, las vesículas seminales y la próstata del hombre. Si estos estudios dan resultados satisfactorios se procede a la investigación de posibles causas coitales, constituidas por factores de tipo inmunológicos o infecciosos que pueden hacer que los espermatozoides mueran en la vagina y no lleguen al óvulo.
Alí descartó que en Tres Arroyos existan causas ambientales o de otra índole que produzcan casos de esterilidad y resaltó que la estadística mundial del problema se ajusta por completo a la realidad local.


 

 
 
El Periodista de Tres Arroyos.
Tres Arroyos, Pcia. de Buenos Aires, República Argentina