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LA FANTASTICA HISTORIA DE AMOR ENTRE DOS
DISCAPACITADOS QUE SE CONOCIERON POR INTERNET
Viva la diferencia
Miguel se desplaza en silla de ruedas. Laura es enana.
El es tresarroyense. Ella misionera. Estaban resignándose a la
soledad cuando se encontraron chateando en la web. Y comprendieron que,
con sus diferencias, estaban hechos el uno para el otro. De lo virtual
pasaron a lo real. Ahora conviven, en la provincia mesopotámica,
donde planean un futuro en familia. "El Periodista" revela,
en exclusiva, la fantástica historia de amor entre dos discapacitados
que se conocieron por Internet
En el universo de Internet habitan una inmensidad de
seres anónimos, conocidos virtuales y almas que vagan buscando
encontrar compañía. En medio de la infinita multitud, la
posibilidad de hallar en la red un amor correspondido parecería
ser una en un millón. Pero en estos tiempos, hasta los más
incrédulos tuvieron que admitir casi sin reservas que el amor puede
gestarse en aquel universo para disfrutarse en el mundo real. Y la historia
de Miguel y Laura, revelada aquí por "El Periodista",
no hace más que confirmarlo.
Miguel Aramberri fue uno de los tantos que se sumergió en la red
y el destino dirá que no fue casual que su encuentro con Laura
haya sido justo el 14 de febrero de este año. La conoció
en un chat común donde se contaron parte de sus vidas y al desconectarse
creyeron que no volverían a cruzarse jamás. Pero ese primer
contacto fue suficiente para que Miguel sintiera que detrás de
las primeras palabras se escondía algo más. Quería
volver a hablar con aquella mujer y tuvo que preguntar en el ciber de
unas amigas cómo podía hacer para hallarla. Le aconsejaron
que probara con el MSN, como la última alternativa para contactarla,
y al ingresar por primera vez, sus ojos se iluminaron al ver que Laura
estaba en aquel sitio, aunque a mil kilómetros de distancia real.
Desde esa vez, y durante meses, ninguno faltó a la cita de las
tres de la tarde, donde pasaron horas hablando y consolidando un vínculo
que había surgido de manera casual.
Quizás el nexo que los unió para siempre fue la sinceridad
que ambos demostraron en las primeras charlas y la sensación de
que estaban hechos el uno para el otro. "Todo se planteó desde
un principio. Me dijo si yo era de discriminar y le pregunté por
qué. Entonces me contó que ella era enana, que medía
1.30. Y ahí le confesé que yo estaba en silla de ruedas",
dice Miguel quien no tardó en proponerle una relación en
serio para que ninguno de los dos saliera lastimado, ya que los dos conocían
la lucha en un mundo que parece no estar preparado para ellos. "Siempre
que conozco a alguien lo primero que pongo es la sinceridad y no me gusta
ocultar nada. Me he arriesgado muchas veces y me ha ido mal. Ella tenía
miedo de que la discrimine por su discapacidad porque le ha pasado y a
mí también. Pero si algo siempre tuve claro es que discapacitados
somos todos, no hay ningún ser humano que sea perfecto, siempre
una discapacidad visible o no tenés. Si sos egoísta ya tenés
una discapacidad", confiesa convencido.
Vidas difíciles
Si algo lo identifica con Laura es que la vida no fue
fácil para ninguno. Hace 16 años Miguel perdió la
movilidad en sus piernas después de una enfermedad, y conservó
las esperanzas, ya que los médicos le pronosticaron que con rehabilitación
podría volver a caminar. Por eso nunca bajó los brazos.
"A mí no me costó asumir mi discapacidad. Cuando empecé
a rehabilitarme en ALPI me vieron condiciones para jugar al básquet
y me fui a Bahía Blanca a jugar en silla de ruedas. Ahí
vi gente como yo y peor que yo y eso me ayudó a seguir adelante.
Después, trabajando en la calle, uno ve gente que está peor
y entonces dije ´qué voy a bajar los brazos, cuando lo único
que me faltan son las piernas y el resto está todo bien".
Para subsistir, Miguel salió a vender artículos baratos
en la puerta de los supermercados y a partir de que un primo le consiguió
una silla de ruedas eléctrica se las rebuscó juntando cartones
por las calles de la ciudad, mientras aprovechaba su tiempo libre para
desarrollar sus dotes de poeta. A pesar de valerse por sí mismo
se sentía incompleto porque en el fondo, como todos, anhelaba una
compañera de ruta que mitigara su soledad.
A mil kilómetros, en la ciudad de Posadas, Laura cansada de los
fracasos y las heridas de amor, creía cómo él que
pasaría el resto de su vida sola. Cargando sobre sus espaldas una
historia de abandono, trata de proteger a su hija Karen, de ocho años
que también nació con escasa estatura, para que no sufra
como padeció ella.
Saber que se puede
No es casual el obrar del destino que hasta resulta inexplicable
cuando une, como esta vez, vínculos de amor. "Siempre pensaba
´¿qué me va a pasar a mí esto de conocer a
alguien por Internet?´. Buscaba contactarme con alguien, pero nunca
creí que me iba a enamorar. Antes había conocido gente fuera
del país, nos habíamos enviado fotos, pero un buen día
se desconectaron y nunca más los encontré. Laura me hizo
creer de nuevo en el amor porque yo ya no quería saber nada y menos
a distancia, estaba resignado y aparte tenía miedo a sufrir",
confiesa Miguel, que escuchó por primera vez a su novia a través
del audio y fue cautivado por su voz dulce y romántica. En medio
de teclados y pantallas se juraron amor, pero él, que es poeta
y escritor quiso recurrir también a la magia de las cartas tradicionales.
"Es que me interesaba saber cómo escribía, la letra
que tenía. Un día le dije ´una foto tuya me gustaría
tener para llenarla de besos cuando me despierto al amanecer´. Y
al poco tiempo, el 11 de marzo, me mandó una carta que me mató,
fue super romántica. Y ahí estaba la foto de ella, yo ya
me la imaginaba así".
Un futuro juntos
No pasó mucho tiempo para saber que con Laura
había encontrado el refugio y el amor que le faltaba. Con la seguridad
que ella le transmitió, sintió la necesidad de verla y el
día que decidió emprender viaje fue para quedarse. "Iba
a viajar para las vacaciones, pero adelanté el viaje y quise irme
ya. Porque volví a creer en el amor y con una persona así
siento que ya tengo mi futuro y mi vida asegurada. Me voy porque sé
que es algo serio. Cuando le dije a una amiga lo que me había pasado,
me contó de una historia que había salido en "El Periodista"
de una pareja que se había conocido por Internet y eso también
me impulsó a irme. A la gente Internet le ha abierto las puertas
a otro mundo. A mí me permitió conocer a alguien que dice
que me extraña, que quiere estar a mi lado ya, que no puede vivir
más sin mí", dice pocos días antes de emprender
el viaje que le devolvió las esperanzas. Porque no sólo
se comprometieron a casarse en agosto sino que ella le propuso ayudarlo
para que pueda volver a caminar. "Me consiguió un kinesiólogo,
ya que los médicos me dijeron que con una buena rehabilitación
tengo posibilidades de volver a caminar. Tengo sensibilidad, pero me falta
fuerza y que se estiren los tendones que están encogidos por estar
tanto tiempo en la silla. Si me va bien se lo voy a agradecer toda la
vida, quiero volver a caminar porque está ella", asegura.
Con la valija repleta de sueños, Miguel partió hacia Misiones
a mediados de abril, para encontrarse por primera vez, cara a cara, con
su novia y futura esposa y transformar una relación virtual en
un vínculo real. "El sueño de mi vida es casarme y
transformar a mi pareja en una reina, que no le falte nada, así
tenga que esforzarme el doble. Yo quiero darle todo y a veces siento que
no lo estoy haciendo. Laura me dice que con el hecho de que vivamos juntos
es suficiente, porque estoy renunciando a todo para estar con ella y su
hija. Estoy seguro que Laura es el amor de mi vida y que va a ser la pareja
perfecta. Y no tenemos miedo a decepcionarnos, porque estamos convencidos
de que somos el uno para el otro".
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DESDE MISIONES, LA PALABRA DE LAURA
"Dios cumplió"
Laura está agradecida a Dios por haber puesto
a Miguel en su camino. Desde Misiones, le contó a "El
Periodista" su versión de la historia. Aquí la
reflexión de una persona a la que el amor le cambió
la vida
"Todo comenzó un día
en que yo había decidido entrar a chatear, para ver como
era el tema, fue un 14 de febrero de 2004. No era mi intención
engancharme con nadie, pero no tardó mucho en aparecer el
hombre de mi vida. Después de muchos sufrimientos, de muchas
idas y venidas apareció él, la persona que estaba
esperando, un ser increíble, maravilloso, romántico,
cariñoso y apasionado. Al tercer día que entré
al chat, se presentó de una forma increíble, directamente
me pidió que fuera su esposa. Con esa propuesta me dejó
helada, sin palabras, no podía creer lo que estaba pasando,
no podía entender cómo una persona podía hacerme
semejante propuesta sin conocerme ni saber nada de mí. Le
contesté ´¿para cuando la relación de
noviazgo?´ y un 17 de febrero comenzó esta hermosa,
mágica y formidable relación, llena de amor, de un
amor apasionado que se torna cada vez más fuerte e irrompible.
En mis oraciones siempre le pedí a Dios, que la persona que
él tenga preparada para mí me acepte tal como soy,
con mi discapacidad y también que haga algo grande por mí
y Dios cumplió. Miguel me aceptó como soy, con mi
discapacidad, y sin pensarlo mucho decidió dejar toda una
vida hecha en Tres Arroyos para venir, formar una familia y comenzar
una nueva vida juntos".
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