|
CAMINANTE, NUDISTA, RADIOCIUDADANO
A LOS 67 AÑOS, WALTER DE HORMAECHEA ES "UN LOCO LINDO"
Natural mente
Radiociudadano, tiene amigos en todo el mundo. Caminante
de largas extensiones, llegó a unir Tres Arroyos con Claromecó
en 14 horas y casi ninguna parada. Desinhibido, es -que se sepa-, el único
nudista que frecuenta la costa tresarroyense. A los 67 años, Walter
De Hormaechea tiene claro quién es y qué busca: "Creo
que soy un innovador de grande. Hago lo que me gusta y a mí manera",
le dijo a "El Periodista" en una entrevista imperdible
Por Pablo Tano
Caminante, naturista, radiociudadano, como él
prefiere que lo llamen. Tres hobbies. Tres historias de vida encerradas
en una sola persona. Un hombre común que abrió su mente
y rompió con algunos tabúes y se dejó ser libre de
grande. Esa juventud perdida, donde prohibir y censurar eran la prioridad,
se fue cayendo al abismo.
Algunos lo respetan, otros son agresivos. Pero él nunca dejó
de practicar el nudismo por eso. Ni tampoco de caminar por la playa con
una malla slip zunga ante la mirada prejuiciosa del resto de los mortales.
Aunque en más de una ocasión lo etiquetaron como "El
loco de la ruta", Walter De Hormaechea, de 67 años, siguió
sin perder su esencia.
Aquí, el ex empleado de CELTA, hoy jubilado, relata con pasión
a "El Periodista" su proeza de unir a pie el trayecto Tres Arroyos-Claromecó
en 1991, entre otras experiencias de "un loco lindo". Sumérjase
en la historia sin temor a ahogarse.
¿Cómo nació
su pasión por la radiofonía?
Empecé con esto hace treinta años. Es un hobbie que tuve
siempre. La estación que tengo se llama Apollo, por la nave que
viajó al espacio y se llamaba a Apollo 11 en ese tiempo. Cuando
empezás con esto te produce un gran entusiasmo porque con una banda
de poca potencia podés cubrir grandes distancias.
¿Había que pedir
autorización para contar con un equipo de radio en su casa, una
antena importante y sea todo legal?
Había que pedir un permiso para tener un equipo de onda ciudadana.
Tenías que pagar, pero ahora creo que es más directo todo
y no hay tanta burocracia.
¿Cuál fue la comunicación
más emocionante que pudo establecer?
Lo más emocionante fue cuando hice mi primer contacto internacional
con Brasil. A partir de ahí fui metiéndome, aprendiendo
que también se podía hablar con otras partes del mundo.
Encontré una época buena para las comunicaciones. Cada veinte
años o más una propagación de ondas se abre y se
cierra. Hay etapas en donde existen mejores condiciones para comunicarse
y escuchar.
¿Tiene muchos amigos?
Tengo postales de todo el mundo y en varios idiomas de los amigos del
éter. Desde Japón y Australia hasta Holanda, Bélgica,
Yugoslavia, España, Italia
Hace unos treinta y pico de años
vinieron a visitarme unos muchachos de Brasil que eran amigos de Mario
Andretti (ex campeón mundial de Fórmula 1).
Por lo que cuenta usted sería
entonces un radioaficionado
Soy un radiociudadano en broma, digamos. Me gusta decir más eso.
Te explico un poco más para entender de qué se trata esto:
hace doce o trece años las bandas ciudadanas eran utilizadas mucho
por los chacareros en las camionetas que tenían como unos látigos
(antenas largas) en el techo y eso eran bandas para comunicarse entre
los campos.
Aparte de ser un radiociudadano
usted tiene otro hobbie poco común, que es caminar y cubrir largas
distancias. Cuéntenos cómo comenzó
Empecé hace unos 17 años. Hoy tengo 67 y en ese momento
te darás cuenta de que era grande. Empezó como un hobbie
en las caminatas por la playa. Viste que andar por la arena siempre es
más placentero. Además, como tenemos memoria en el cuerpo
y un médico me había dicho que tenía un arco de pie
perfecto y que iba a poder caminar por el campeonato del mundo, me inicié.
¿Cómo fue animándose
a estirar las distancias?
Me dediqué a practicar, me gustó y me di cuenta de que podía
llegar a más, que me la aguantaba para estas cosas. Con el tiempo
fui estirando de a poco hasta llegar a ese famoso día.
¿La increíble caminata
Tres Arroyos-Claromecó?
Exactamente. Me tenía mucha fe para unir esos 73 kilómetros.
¿En cuánto tiempo
la hizo?
En catorce horas y prácticamente ninguna parada, salvo en la entrada
a San Francisco de Bellocq. Salí de mi casa a las 6 de la tarde
del 12 de enero de 1991 y llegué al día siguiente a las
8 de la mañana.
¿Cómo iba tomando
las referencias de su ubicación?
Mirá, adentro de mi bolsito llevaba una linterna, pero ya conocía
el camino de ir tantas veces en auto. Llevaba un reloj con el cual cronometraba
cada tramo: salí como te decía a las 6 de la tarde. A las
8.10 estaba en el pescado, a las 22.40 en el monte Guisasola, a las 2.57
en el cruce con Bellocq. Ahí descansé unos minutos en la
garita y a las 3 volví al ataque. A las 5.20 pasé por la
escuelita y a las 8 llegué.
¿Esa fue la primera caminata
tan extensa?
Sí, sí. Fue la primera pasando las diez horas. Ya tenía
recorridos otros trayectos, pero de menos tiempo.
¿Qué sensaciones
experimentó al caminar tantas horas y de noche?
Tenés tiempo para observar todo: el paisaje, los pajonales, los
animales, los bichos, los grillos y escuchar el sonido del silencio. Son
ruidos característicos y extraños de la zona. Así
el trayecto se hace más llevadero y pareciera que no te da tiempo
ni a cansarte. Lo maravilloso fue ver como los animalitos tendían
a acompañarte cuando se daban cuenta de que alguien se les acercaba
y los alumbraba. Las lechuzas se subían a los alambrados... y después
me entretenía con el "gran avestruz del cielo".
¿Cómo es eso?
Es una gran figura que la vemos en el firmamento. No la forman las estrellas
en sí, sino la negrura del espacio. El pico del avestruz, la cabeza,
el cogote, el plumaje y parte de los muslos se ven perfectos.
¿Se lo enseñó
alguien o descubrió usted solo esta imagen?
Me lo enseñaron a los ocho o diez años. Fue un gaucho que
conocí de estar con mi padre en un boliche de campaña que
él tenía en De La Garma, mi pueblo natal. Como vos estás
en el medio del campo sin ninguna ciudad cerca y no hay contaminación
lumínica y encima la oscuridad es plena, se puede vislumbrar. Cuando
te lo imaginás y después lo observás, te dura toda
la vida. Te morís y sabés dónde estás.
¿Qué anécdota
recuerda de ese día tan importante?
En los últimos 3000 metros, donde está la curva, me crucé
con un coche lleno de chicos que me hacían señas con unos
pañuelos y me arengaban: 'Ya lo tenés, ya lo tenés'.
Y digo a estos qué les pasa. Pero empecé a retroceder con
la mente y me di cuenta de que esos chicos me habían pasado en
el pescado. Vendrían de bailar -eran cerca de las 7.15-, y se dieron
cuenta de que venía haciendo el trayecto de a pie.
¿Se cuidaba mucho en las
comidas para mantener un cuerpo atlético que le permitiera soportar
semejante exigencia física?
No, no. Comía de todo y el cuerpo lo cuidaba de otra manera. Ahora
de grande sí, viste, tengo 67 años. En los últimos
años está de moda hacer ejercicios para cuidar la estética,
para no acumular grasas ni colesterol
A mí me decían:
'Vos estás flaco, che'. Pero siempre fui flaco. Cuando vas llegando
a una edad, pasás los 40, puede ser que incida. Yo analizaba para
caminar qué condiciones climáticas había, nada más.
El hobbie hoy todavía me dura pero ya no camino tanto. Lo estoy
dejando. Las cosas empiezan y se terminan.
¿Tuvo repercusión
en los medios lo que usted logró o prefirió el perfil bajo?
Nunca le di tanta trascendencia porque fue algo
casero. Recuerdo
que me hicieron un reportaje Coca y Eduardo Sensi (locutores bahienses
ya fallecidos que trabajaban en el LU24 cuando llegaba el verano) en Claromecó.
Me parece que me dan más bolilla ahora que antes. En esa época
la gente me miraba de forma extraña por lo que hacía. Algunos
me decían "El loco de la ruta". Había muchos prejuicios
en la sociedad hace 20 años. La gente quizás antes era más
agresiva conmigo. Ahora hasta me han ofrecido ser personal trainer que
yo no sabía lo que era. ¿Qué es eso?, preguntaba.
Si querés ser entrenador mío, me decían. Generalmente
todas eran chicas. Creen que soy un experto, pero sólo fui tomando
una cierta experiencia de todo esto. Por ejemplo sí soy un experto
en esto de andar tostado de punta a punta.
Por eso las chicas son las más
interesadas
es lógico
Exactamente. Las mujeres son las que más quieren estar bronceadas
de pie a cabeza con un color caribeño. Con respecto a eso yo camino
por la orilla del mar con un slip (zunga) finito y sé buscarle
el ángulo al sol para quemarme las partes más bravas, que
son abajo de los brazos. No sé si me has visto que camino en zig
zag para aprovechar bien el sol, como si fuera un spiedo. Eso me ha llevado
a que la gente me diga que tengo que poner un solarium. Pero no, si empiezo
a sacarle provecho pierdo mi esencia.
La gente ya piensa en hacer un
negocio
Algunos quizás no entienden. Esas cosas profesionales no puedo
transmitirlas porque carezco de una enseñanza pedagógica.
Esto es todo muy casero. Tengo experiencias en caminatas y te puedo decir
sólo cuando podés apurar el paso o no, por ejemplo.
¿Tiene que ver su particular
estilo de vida con el pasado?
Sí, eso no lo niego y lo digo siempre. Tiene que ver con una juventud
perdida. Te prohibían todo. Tenemos que ser más libres y
abrir un poco la mente. No impongo nada pero tampoco acepto que me impongan
nada. Muchos me dicen: 'Vos te las tirás de pibe'; y bueno, puede
ser. Hay que aceptar lo que te dicen los demás pero a vos también
te tienen que escuchar. La gente mira con otros ojos cuando hacés
algo que no es tan común y creen que el grueso de los seres humanos
tenemos que tener las mismas ideas y esas son las que prevalecen. Y no
es así. Sé que mi forma de vivir es minoritaria, sin embargo
eso no quiere decir que esté equivocado en todo. Hay un porqué
que me lleva a hacer estas cosas y alguien me tiene que comprender.
Ya está explicado el porqué
Exactamente. A mí también me preguntan porque practico el
nudismo. Y les contesto que ustedes no saben lo que es estar solitario
en la playa tomando sol como Dios te trajo al mundo y en armonía
con la naturaleza. Es una sensación diferente. Formás parte
del paisaje que te rodea y te sentís dueño de todo. Te sentís
insignificante en medio de esa curva que va haciendo el mar. Lo hago lejos
de los balnearios, ya que aprovecho mis dotes de caminante. Los que me
han visto lo han hecho con un prismático. Si por ahí aparece
alguien de improvisto y me ve, y bueno, qué voy a hacer. También
lo que pasa es que con las mallas que uso mirando de lejos parece que
estuviera desnudo.
Finalmente, ¿qué pensaba y piensa
su familia de todo esto?
Siempre hay alguna discrepancia, sobre todo con mi mujer. Pero los dos
-tiene un hijo de 23 años que se llama Sebastián-, aceptan
lo que hago. Creo que soy un innovador de grande. Uno se va desinhibiendo.
Hago lo que me gusta y a mí manera.
|