Nuestros Libros



de Tres Arroyos

 

Ir a la Página Principal




Parece increíble, cuesta creerlo, pero es verdad. Huracán está en la máxima división del fútbol argentino.

 

 


DE LA MANO DE HURACAN,
TRES ARROYOS ES UNA CIUDAD DE PRIMERA

¡Gigante!

Huracán coronó una temporada fantástica en el Nacional "B" y concretó la hazaña: está en Primera. La ciudad no cabe de alegría en sus límites. El país vio despegar un "Globo", que lleva como pasajeros a todos los tresarroyenses, con destino a la máxima división del fútbol argentino. "El Periodista" refleja el histórico momento

Parece increíble, cuesta creerlo, pero es verdad. Huracán está en la máxima división del fútbol argentino. Sí, para jugar con Boca, River, Racing, Independiente, San Lorenzo... El equipo dirigido por Eduardo Anzarda, que hizo historia, que cumplió las mejores campañas de todos los tiempos, ha regalado a los tresarroyenses una alegría inmensa, inconmensurable.

De Almagro a "La Feliz"

Estaba todo preparado, en Tres Arroyos, para festejar el ascenso ante Almagro. Pero los penales fueron esquivos. Bernacchia se lo negó a Miralles y el equipo porteño disfrutó, mientras el "Globo" y su gente lo sufrió.
Quedaba una alternativa más. Se deducía más difícil, pelear la promoción directa con uno de los últimos de primera división: Atlético Rafaela. Desde el vamos, todas parecían contras.
Por la diferencia que se dice hay entre equipos de una y otra categoría, porque históricamente los de primera se habían impuesto en este tipo de cotejos, y porque -para colmo de males-, sacaban a Huracán de su estadio, debiendo hacer de local en Mar del Plata.
Pero el saco no le quedó grande a Huracán. Mar del Plata lo recibió con los brazos abiertos, se hizo fuerte en la capital del Atlántico, con un acompañamiento increíble de su gente, de toda la región. Y se impuso en el partido de ida, por 2 a 1.
No obstante, la diferencia era exigua. Con solo convertir un gol en Rafaela, Atlético quedaría en primera y otra vez se frustraría el sueño "Albo". Porque la ventaja deportiva favorecía al equipo santafesino y, ante la igualdad de resultados, tendría primacía.

El cotejo decisivo

En la tarde del domingo decisivo, cuando a las 15.30 horas pitó el árbitro y dio por iniciada la revancha, Huracán mostró que no le bastaba la ventaja obtenida y salió a atacar.
A los 3 minutos García fue derribado en el área. Claro penal, no otorgado por el juez. Pero enseguida se iría otra vez sobre el arco de Ezequiel Medrán. El "Gorila" Galván, a los 7, de volea, la cruzó de izquierda a derecha. 1 a 0 y a soñar.
No hubo tiempo para terminar de festejar. Tres minutos después, Darío Gandín marcaría la igualdad. 1 a 1. La ventaja todavía era de Huracán, pero era como empezar de nuevo.
Poco menos de 20 minutos después, a los 27, Emanuel Villa capitalizó un contragolpe. Nada pudo hacer Pardal. Rafaela daba vuelta el marcador, se ponía 2 a 1 arriba e igualaba el pleito respecto del resultado que había sacado "El Globo" en Mar del Plata. Y encima lo favorecía la ventaja deportiva: se quedaba en primera.
El segundo tiempo, todo indicaba, sería para sufrir. Pero "El Globo" puso lo que hay que poner. A los 13 minutos, Jorge Izquierdo -gran figura del equipo tresarroyense-, tiró un centro -o quizás al arco-, y la pelota se coló por el segundo palo del arquero rafaelino. Era 2 a 2. Otra vez Huracán sacaba una ventaja de 1 gol y eran suyas las chances.
Diez minutos más tarde, para completar una faena increíble, que se recordará por siempre, otra vez Izquierdo, el de la magia en el botín y en la cintura, concretó un golazo. De esos que se hacen una sola vez en la vida, de esos que merecen un póster, de esos que se repiten mil veces por televisión y el televidente no se cansa de mirar. Clavó al ángulo un tiro libre, sin que nada pueda hacer Medrán.
Ahora estaba el equipo de Tres Arroyos, el de las hazañas, el de las históricas campañas, dos goles arriba. Y ya nada podía hacer Rafaela, consumido en su impotencia, viendo como perdía la categoría, para cederla al gallardo Huracán.
Pasados 26 minutos de las 5 de la tarde, cuando el árbitro marcó el final, se desató la euforia en la cancha, en las tribunas, en los hogares tresarroyenses, en la ciudad. La plaza San Martín, centro de grandes acontecimientos históricos, fue testigo de una nueva página. Huracán convertía a Tres Arroyos en una ciudad de primera. Parece increíble, pero es real.

CARTAS
Los nuevos hinchas marplatenses

Es una fría mañana de invierno. Por la ventana del bar de Santiago del Estero al 2800 veo pasar gente abrigada a paso rápido. Seguramente de todos los puntos del país. Muchos ellos, como yo, tresarroyenses.
Recuento mentalmente cuántos nuevos hinchas de Huracán "hice" últimamente: "El Vasco", Víctor, "Lito", Ricardo, Luis... sus nombres no importan. Son los mismos que tienen un nuevo ritual: ver al "Globito" cuando lo pasan por televisión.
Son los mismos a quienes aburro contándoles el último partido con Argentino, ese que vi desde la oficial con cuatro de mis hijos (regalo de la vida...).
Quienes ya saben que el fútbol tresarroyense fue, siempre, sumamente competitivo.
Quienes ya saben que el nombre del estadio es un homenaje a quien hizo mucho, quizás demasiado, por el fútbol de mi pago.
Quienes ya saben, aunque apenas lo recuerdo, que hubo nombres como Ceballos, Bosich, Lázaro López, que llevaron alto el nombre querido.
Quienes ya saben que veía al Colegiales de Mainardi, Di Croce, Muñoz, Giovanone desde la tribunita arriba de los vestuarios de pantalones cortos (¿será igual todavía?).
Quienes no me creen que a pesar de la banda grabada que tengo en el pecho, allá por los '76/'77 "cinchaba" por el Boca de Sasso, Perrone, Roldán, Cedrón.
Quienes ya saben que tuvimos esa delantera con Palacio, "Tito" Alonso y Barberón. Del mismo modo que antes tuvimos a los Goroso, Tiberio, Adolfo Argentino (¡qué jugador!), Olivieri; a los D'Alessandro, más lejos.
Por eso, en esta hora de gloria, no puedo olvidarme de cuántos hicieron grande, anónimamente, a "mí" fútbol. Desde "Pelotita" Tortorella arbitrando los barriales sobre la Ruta 3; "Popi" Guido, los Novales, los Catale, Maschi, Oscar Ravella. A este último le comenté una noche, cenando en un restaurante de calle Alsina, que a Tres Arrroyos le faltaba un medio que rememorara, como lo hace hoy "El Periodista", los acontecimientos lugareños.
Se habla de la localía del "Globito" en el Minella. En ese caso, ya tenemos programa domingo por medio, yo y "mis" nuevos hinchas.

Un tresarroyense desde "La Feliz"


 
 
El Periodista de Tres Arroyos.
Tres Arroyos, Pcia. de Buenos Aires, República Argentina