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DE LA
MANO DEL PEJERREY, CLAROMECO PODRIA
SUMAR UN NUEVO ATRACTIVO TURISTICO
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La multiplicación de los peces
De la mano del pejerrey, Claromecó podría
sumar un nuevo atractivo incluso fuera de temporada. Sobre fines de 2008
se sembraron 110.000 ejemplares de alevinos en el arroyo de homónimo
nombre y por estos días se sumarán 250.000 más. Se
trata de especies provenientes de un organismo pionero, la Estación
Hidrobiológica de Chascomús. Además, según
recogió "El Periodista", hay iniciativas tendientes a
la introducción de truchas y pesca con mosca en distintos sectores
del balneario
Gracias a la iniciativa de un grupo que incluye residentes
en Claromecó y también turistas que disfrutan año
a año de sus bondades, la pesca del pejerrey en el arroyo será
uno más de los atractivos de la localidad incluso fuera de la temporada
alta. Es que cuando se cumpla el ciclo biológico de los alevinos
sembrados recientemente, más los que se incorporarán por
estos días a las aguas del arroyo Claromecó, se podrá
dar rienda suelta a una actividad pesquera que tiene un importantísimo
número de cultores dentro de la provincia de Buenos Aires.
La primera etapa de siembra de alevinos (estadío embrionario del
desarrollo del pejerrey, en este caso) se concretó sobre fines
del 2008, con el aporte de 110.000 ejemplares. Y probablemente en estos
días se concretará una segunda siembra, con 250.000 más.
Según explicó la delegada directora del Ente Descentralizado
Claromecó Servicios Turísticos, María Angélica
Souto, el proceso integral que permitirá el inicio de la pesca
propiamente dicha insumirá unos dos años.
Las larvas fueron traídas desde la Estación Hidrobiológica
de Chascomús, habitual proveedora de todo lo necesario para la
siembra de pejerrey en la provincia.
Feliz iniciativa
La idea de alentar la pesca de pejerrey en el arroyo Claromecó
surgió especialmente de Alejandro Trybuchowicz, residente en Dunamar,
y Orlando Sagión, un empresario oriundo de Buenos Aires que cada
verano elige la villa para sus vacaciones, donde tiene además propiedades.
"Sembramos alevinos porque si se dan las condiciones, va a ser una
alternativa turística muy importante para la localidad, porque
entre la playa, la pesca de río y el pejerrey, va a atraer hasta
turismo fuera de temporada. Ese es el propósito", explicó
Trybuchowicz a "El Periodista".
Junto con Sagión, están elaborando además un interesante
proyecto de siembra de truchas y planean además propiciar la disciplina
de pesca con mosca en algún sector de Claromecó. "Fue
Orlando quien me dio la idea, y yo ya me ocupé de conseguir las
ovas de trucha. Una buena posibilidad es implementar la pesca y devolución
en el casco de la Estancia de Bellocq, como actividad turística
que permita recuperar el atractivo de ese lugar emblemático para
el surgimiento de Claromecó. "Pretendíamos hacerlo
en el Vivero, pero para eso habría que instalar un sistema de bombeo,
lo que convertiría el proyecto en algo mucho más costoso",
advirtió el entrevistado.
Desde Chascomús
A pesar de que hoy, según comentó Alejandro Trybuchowicz,
la Estación Hidrobiológica de Chascomús estaría
atravesando algunos inconvenientes en torno al financiamiento oficial,
este lugar es un verdadero pionero en el desarrollo del pejerrey en la
provincia de Buenos Aires.
Esta actividad comenzó en 1904, cuando el Ministerio de Agricultura
de la Nación contrató al agricultor norteamericano Eugenio
Atulian, para efectuar en Chascomús las primeras experiencias de
reproducción artificial del pejerrey. Algunos años después
comenzó a funcionar en esa localidad bonaerense el Vivero de Piscicultura,
dependiente del Ministerio de Asuntos Agrarios de la Nación, cuya
operatividad se extendió hasta 1939.
En 1942 se fundó la Estación Hidrobiológica de Chascomús.
Su misión es la reproducción artificial del pejerrey, además
de proporcionar a entidades públicas, privadas, particulares y
organismos de investigación huevos fecundados, larvas (alevinos)
o juveniles de pejerrey, para siembra de espejos de agua de toda la provincia.
Este suministro ha llegado inclusive a Japón, donde se han poblado
con éxito distintas lagunas a partir de las especies extraídas
de la Estación Hidrobiológica.
La provisión
Los municipios, clubes o Federaciones de Pesca Deportiva, productores
independientes o asociados en distintas formas pueden obtener lo necesario
para sembrar un espejo de agua con pejerrey a través de trámites
simples.
Los huevos fecundados y alevinos se entregan entre los meses de setiembre
y diciembre de cada año, es decir, en la época de reproducción
del pejerrey. En cambio, si lo que se desea es obtener juveniles, puede
disponerse de stocks para entregas durante todo el año. El costo
es calculado por millar, a excepción de las entidades oficiales,
que los obtienen gratuitamente.
Los ejemplares se pueden recibir de dos formas: se los prepara debidamente
acondicionados para el transporte, a fin de que el interesado los retire
desde la Estación Hidrobiológica de Chascomús; o
bien en caso de no poder retirarlos el interesado, se transportan hasta
el sitio de recepción y/o siembra.
Además se realizan allí estudios previos de aptitud del
cuerpo de agua, monitoreos de observación del progreso de las siembras
y coordinación de las mismas con estaciones de Alevinaje a nivel
provincial.
El lugar elegido
"Mucho se habla de la contaminación del arroyo Claromecó,
pero la parte más complicada es desde el Basurero para la desembocadura.
Si uno se acerca a la altura del puente de Gallegos, no tiene ni siquiera
olor, algo que llama la atención", advirtió Alejandro
Trybuchowicz. Fue precisamente en este lugar donde se concretó
la primera siembra de alevinos.
En principio se barajó la idea de traer tarariras, pero finalmente
se optó por esta otra especie. "De todas maneras este es un
primer paso, está la posibilidad de hacer un montón de cosas.
En los próximos días vamos a ir a buscar el resto de los
alevinos, porque en principio habíamos acordado que los retiraría
el Ente Descentralizado, pero por el trabajo que tienen en plena temporada,
decidimos continuar la gestión en forma privada", aseguró.
Finalmente, Trybuchowicz destacó la necesidad de efectuar aportes
que, como este, favorezcan el desarrollo de la actividad turística
en Claromecó. "Aquí hay payadores y ejecutores; siempre
nos pasamos el tiempo criticando y no hacemos nada. Hay que llevar el
proyecto a quienes están a cargo y si es viable lo van a hacer,
quizá se lleven ellos los laureles, pero está claro que
si se hace, va a traer beneficios para todos. Esa es la idea que yo tengo
para hacer cosas por Claromecó. No me importa salir en ningún
medio, lo hago porque crecí en esta localidad y esa es la forma
de devolverle las gratificaciones que me dio. El reconocimiento lo tiene
que hacer la gente", concluyó.
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