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GAS Y ELECTRICIDAD: INVERSIONES MILLONARIAS
PARA DOTAR A CLAROMECO DE ENERGIA VITAL
Renovación y cambio
Claromecó, literalmente, desborda de energía.
Por un lado, llegó al verano con una flamante troncal, que resguarda
de la caída del servicio eléctrico. Por otro, ya se vivencian
los beneficios del gas por red. Inversiones millonarias para disfrutar
el presente y proyectar el futuro de la localidad. Informe especial de
"El Periodista"
NICOLAS AMBROSIUS Y GUSTAVO RODERA, DE "CELTA"
"La costa, que ha padecido la falta
de energía, sabe el valor de la red troncal"
Podría decirse que se acabaron los apagones que
durante tantos veranos padeció Claromecó. O al menos, que
se ha minimizado la posibilidad de caída del servicio eléctrico.
Esto es gracias a la construcción de una nueva red troncal, que
recientemente ha sido energizada en su totalidad, y que demandó
una inversión de 12 millones de pesos.
La flamante troncal, costeada por el gobierno de la provincia de Buenos
Aires, reemplaza a la anterior -no quedará fuera de servicio, continuará
siendo mantenida y servirá de muleto-, que cumplió 40 años
desde su construcción -la vida útil se estima en 30 -, y
a la obsolescencia propia del paso del tiempo le sumó el crecimiento
de las localidades abastecidas.
Esta obra, absolutamente necesaria, no habría sido realidad sin
el compromiso y el aporte que efectuó el gobierno bonaerense, con
la decisión del ex gobernador Solá, las gestiones del ministro
Sícaro y, sobre todo, la invalorable colaboración del ex
subsecretario de Obras Públicas, el tresarroyense Luis Pedro Sanguinetti.
Por voluntad de todos ellos -y por la capacidad de gestión de las
cooperativas involucradas, e incluso de la comunal local-, la provincia
puso los fondos necesarios para la concreción de la red que hoy
es realidad, aunque haya que devolver ese dinero, pagadero en 20 años.
La exigencia provincial de devolver el dinero invertido, entendible por
cierto, pues el financiamiento surgió de un fondo para obras y
debe volver al mismo para que no se corte la cadena, determinó
que las cooperativas se reunieran y empezaran a buscar la forma -del modo
más conveniente para todas-, de hacer frente al canon fijado. Tras
varias opciones, se decidió que la CELTA, por una cuestión
de escala, era la única en condiciones de hacer frente a las cuotas.
Y que, para que ésta pueda hacerse de los fondos para afrontar
los compromisos, debería venderle y facturarle la energía
a las restantes cooperativas. De tal modo, la cooperativa se hizo cargo
de la línea, reemplazó a EDEA y pasó a ser mayorista
de sus colegas, produciéndose así un hecho inédito
en la historia de la entidad: por primera vez la CELTA distribuye y factura
energía a otras cooperativas.
En diálogo con "El Periodista", Nicolás Ambrosius
y Gustavo Rodera, presidente del Consejo de Administración y gerente
de CELTA respectivamente, explicaron en detalle cómo funciona la
nueva red troncal. Destacaron su relevancia actual y, sobre todo, realzaron
su potencialidad futura.
"La red troncal, por ahora, abarca Tres Arroyos, San Francisco de
Bellocq y Claromecó. Va simple terna, pero preparada para doble
terna hasta San Francisco -se le puede adicionar un par de cables para
multiplicar-, y sigue simple hasta Claromecó", indicó
Ambrosius, acotando que el diseño tiene que ver con una visión
de futuro. "En una segunda etapa, que empezaremos a trabajar en 2008,
vamos a hacer una red troncal desde San Francisco hasta Reta. Así,
el día de mañana, completando la doble terna hasta San Francisco,
será como tener una troncal independiente para cada balneario".
En uno de sus últimos actos como funcionario provincial, Sanguinetti
-que no continúa en su cargo en la gestión Scioli-, instruyó
a sus subordinados para que incluyan la troncal a Reta en el presupuesto
2008. El monto de obra está calculado en alrededor de 4 millones
de pesos.
La necesidad de la obra es incontrastable. "Reta hoy toma lo que
sobra, es punta de línea", manifestó Ambrosius. "La
línea de Reta es de 13,2 KV, tiene mucha pérdida en el camino,
y ya entra con mucha pérdida", acotó Rodera, y continuó:
"Con la nueva troncal va a ir en 33, llegará mucho mejor y
habrá un puesto de transformación en la entrada del balneario,
de modo que la energía llegará limpia. Vale destacar que
el cableado interno de Reta es preensamblado, incluso tiene mejores condiciones
que Tres Arroyos, por lo que el tema es cómo le llega la energía".
Como se dijo, la puesta en marcha de la nueva red troncal no implica dar
de baja a la anterior. De hecho, una de las condiciones que puso la provincia
es mantenerla activa. "Constituye un reaseguro muy importante el
hecho de tener doble vía, porque ante cualquier desperfecto se
puede mutar de una red a otra", enfatizó Rodera, quién
estimó que "el servicio eléctrico siempre puede tener
caídas, pero con la nueva estructura se minimiza esa posibilidad".
Ambrosius, en el final, puso las cosas en blanco sobre negro para explicar
de qué se está hablando cuando se habla de la nueva red
troncal: "Quien padece, como ha padecido la costa, la falta de energía,
sabe el valor de esta red troncal", concluyó.
JUAN BRANDAN, UNIDAD OPERATIVA CLAROMECO "BAGSA"
"El gas es un cambio de vida
fundamental para la gente"
Tras lidiar desde siempre con tubos y garrafas,
de calefaccionar las casas en base a leña, de incluso -por los
altos costos-, verse obligados a dejar sus hogares en invierno, por fin
llegó el gas a Claromecó, para disfrute de sus habitantes
y de los turistas. Un servicio que, como bien lo expresó Juan Brandán,
coordinador de la Unidad Operativa Claromecó, le cambió
la vida a la gente.
Desde el 7 de agosto de 2007, en que se encendió la antorcha inaugural,
la localidad tiene una planta de Gas Licuado de Petróleo (GLP),
el cual es provisto por red. Desde entonces y hasta la actualidad, ya
hay más de un centenar de personas que gozan del privilegio de
este servicio. Y es apenas el paso inicial, pues la obra está prevista
para satisfacer una demanda de 2600 usuarios.
El gas llegó a Claromecó de la mano de BAGSA, una sociedad
anónima del gobierno bonaerense nacida en 2004, y que se creó
con la finalidad de proveer servicio a aquellas localidades que no son
atendidas por las grandes prestadoras privadas. El caso de Tres Arroyos
es, si se quiere, bastante particular: no sólo se proyectó
y concretó el fluido para el principal balneario del distrito,
sino que en total alcanzó a cinco localidades, con una planta en
cada lugar. A saber: Claromecó, Copetonas, Cascallares, Orense
y San Francisco de Bellocq.
La concreción de este sueño largamente postergado tuvo un
hacedor: el ex gobernador Felipe Solá, que a decir de Brandán
"hizo mucho por el interior bonaerense". Y fundamentalmente,
como aconteció también con la red troncal de energía
eléctrica, el proyecto contó con un gestor de alto vuelo:
el ex subsecretario de Obras Públicas provincial, Luis Sanguinetti,
a quién el coordinador claromequense de BAGSA le reconoció
"una sensibilidad social muy importante".
Ahora bien, ¿la provincia sola podría haber hecho realidad
el proyecto? La respuesta es no. Para darle vida, se necesitó de
otras dos patas, igualmente necesarias e importantes. Por un lado el municipio,
que vio la posibilidad, firmó y gestionó hasta que la iniciativa
se transformó en hechos. Por otro las cooperativas, que inmediatamente
se dieron cuenta que no podían dejar pasar la oportunidad.
Las cooperativas eléctricas de Copetonas, Claromecó, Orense
y San Francisco de Bellocq se sumaron al proyecto. Y en Cascallares se
formó una entidad especialmente para la prestación del servicio
de gas. Todas se unieron en una suerte de consorcio, que tuvo como punta
de lanza a la Cooperativa de Claromecó, donde tiene base. De allí
el nombre que las agrupa: Unidad Operativa Claromecó, y que cuenta
como coordinador general de las cinco plantas a Juan Brandán.
De las cinco plantas de gas, dos ya están funcionando: Claromecó,
que es la más grande, y Copetonas. Para este mes se tiene previsto
inaugurar San Francisco de Bellocq. Y a más tardar para abril estarían
andando también Orense y Cascallares. Es decir, de acá a
cuatro meses las cinco localidades tendrían la provisión
del fluido.
En conjunto, las cinco plantas demandaron una inversión cercana
a los 9 millones de pesos, y los pobladores que ya disfrutan del servicio,
como aquellos que lo harán en breve, consideran que ha sido una
de las mejores inversiones de los últimos tiempos. En principio,
el dinero lo puso la provincia. De algún modo, se verá cómo,
lo tendrán que devolver los frentistas.
Por lo pronto, ya se notan los beneficios. La gente, que al principio
presentó cierta reticencia por el lógico miedo que implica
lo desconocido, una vez que confirmó lo positiva que resultaba
la ecuación económica para los bolsillos domésticos,
empezó a suscribirse al servicio. Así, ya van para un centenar
los inscriptos, y la lista se engrosa a diario.
Para dar una idea cabal de lo que significa desde el punto de vista dinerario,
vale la comparación: un tubo de gas ronda hoy los $ 150. El costo
de ese mismo consumo, pero por red, es de apenas $ 40. Es decir, el valor
final implica solo el 25% del importe que hasta ahora se pagaba por el
gas de una vivienda. Y también, según explicó Juan
Brandán a "El Periodista", es exiguo el canon fijo que
se abona cuando no hay consumo, como sería el caso de las casas
de veraneo. Este canon fijo asciende a $ 7,28 mensual.
¿Qué particularidades tiene la planta y el servicio que
se ofrece? En principio vale decir que no es como el gas que, por ejemplo,
se utiliza en Tres Arroyos. Mientras en la ciudad cabecera el gas es natural,
en el balneario es licuado. Es decir, se utilizan los mismos artefactos
-cocinas, termos, calefactores-, que se usaban con las garrafas. Y mientras
aquí llega por red, a Claromecó arriba en camiones.
Como se dijo, el gas llega transportado por camiones, generalmente desde
Bahía Blanca, que es uno de los lugares de aprovisionamiento, pues
se adquiere en el mercado mayorista. Ya en la planta, que está
ubicada en el Vivero, se procede a la descarga, se toman muestras que
se elevan a BAGSA, se mide la densidad y se almacena en tanques. Actualmente
hay cuatro, de 7150 litros cada uno, lo que arroja un total de 28.600
litros.
En épocas de frío, para ayudar a que el líquido vaporice
más rápido, se hace pasar el gas por vaporizadores. Esta
maniobra no es necesaria en el estío, pues dadas las altas temperaturas
vaporiza naturalmente.
Actualmente los camiones arriban a Claromecó cuando se los requiere.
Está estimado que cuando se alcance un porcentual que va del 35
al 40% de los usuarios proyectados, que en total son 2600, será
necesario que llegue hasta el balneario una unidad móvil día
por medio.
En el encuentro con "El Periodista", Brandán dio por
tierra con dos temores que, prima facie, se escuchó de parte de
los usuarios o potenciales clientes. ¿Qué pasaría
si, por ejemplo, se produjese un paro de choferes de camiones? A esto
respondió que han evaluado la posibilidad, y que como el gas está
comprado con anticipación, estando en depósito, en este
caso en Bahía Blanca, se pueden adelantar a una potencial huelga,
reforzando las reservas. La otra cuestión tiene que ver con el
emplazamiento de la planta. ¿No es riesgoso que esté ubicada
en el Vivero? En este caso, la aseveración fue contundente: "La
planta es de lo más moderno que puede haber, tiene alarma, circuito
cerrado de TV, sistema automático de corte de válvulas.
Para que haya un accidente, tendría que haber un sabotaje muy grueso.
Es un sistema muy seguro. Aunque no hay nada infalible, está totalmente
atenuado cualquier riesgo", indicó Brandán.
Lo cierto es que el gas constituye una realidad para Claromecó,
y que el centenar de usuarios que ya lo gozan -y que pronto serán
miles-, no terminan de agradecer los beneficios del servicio. En palabras
de Brandán, "el gas es un cambio de vida fundamental para
la gente".
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