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"Tengo muchos artículos de diarios y libros que hablan de su historia y su paso por el billar. Y sobre mi computadora tengo una foto encuadrada del abuelo con mi padre sentado sobre la mesa de billar cuando era chiquito", dijo Marco Carrera desde Azul, donde lo entrevistó "El Periodista"

 

 


MARCO, NIETO DE "CARRERITA", EL TRESARROYENSE
QUE FUE QUINTUPLE CAMPEON MUNDIAL DE BILLAR

Nieto de tigre

Marco Carrera, que tiene 16 años, estudia, integra un grupo de rock y reside en Azul, es nieto de José Leopoldo Carrera, más conocido popularmente como "Carrerita", el más encumbrado deportista tresarroyense de toda la historia. Desde la serrana ciudad del centro de la provincia, entrevistado por "El Periodista", el joven recreó con emoción las anécdotas que le contaron sobre el papá de su papá, quién fue quíntuple campeón mundial de billar y record de carambolas libres. Puesto a soñar, confesó que ha pensado en lo lindo que sería encontrarse con su abuelo: "Yo creo que él me hubiese enseñado a jugar al billar, y sino yo mismo le hubiera pedido que me enseñe"

En octubre de 2000 este periódico publicó un extenso artículo en el cual se narraban pasajes de la vida y trayectoria deportiva de Pedro Leopoldo Carrera, uno de los más grandes billaristas que dio el país y sin duda el más encumbrado deportista tresarroyense de toda la historia. "Carrerita", como lo llamaban en su tiempo, fue quíntuple campeón mundial de billar, logró el record de carambolas libres y obtuvo títulos a nivel local, regional, nacional e internacional.
Pero no es necesario ahondar más en estos hechos porque ya los contamos, incluso lo hicimos dos veces. En 2000 se publicó el artículo por primera vez y en la edición especial del quinto aniversario de "El Periodista", que incluyó las mejores notas de ese período y fue editada en septiembre de 2003, la nota volvió a imprimirse en las páginas de este medio por ser considerada además de un excelente trabajo periodístico, un justo nuevo reconocimiento para Pedro Leopoldo Carrera.
Esta publicación también se incluyó en el sitio web de "El Periodista" que está on line desde abril de 2003. De tal manera, aquellos interesados en leer la historia del famoso billarista que no tengan acceso a las ediciones impresas del artículo, pueden hallarla en la siguiente dirección: http://www.elperiodista3a.com.ar/5a/nota6.htm Justamente, esto último fue lo que hizo Marco Carrera, que es nieto del prestigioso deportista y jamás llegó a conocerlo.
Marco, que tiene sólo 16 años, estudia, tiene un grupo de rock y reside en la ciudad de Azul, se encontró con los datos sobre su abuelo subidos a Internet de una forma bastante casual. "Estaba realizando un trabajo para la escuela cuando en la enciclopedia Clarín vi su foto y eso me motivó a buscar en Internet", dijo.
Cuando el adolescente halló el artículo publicado por "El Periodista" se emocionó mucho e inmediatamente tomó contacto por e-mail con nuestra redacción con el fin de comunicarnos sus sensaciones luego de tomar conocimiento de las aventuras de un hombre del que por esas cosas del destino no sabía demasiado.
Marco nació en Azul, ciudad donde su abuelo vivió junto a su esposa y uno de sus hijos (el padre del adolescente) hasta su fallecimiento en 1962. Su familia está conformada por su mamá, Isabel Filippetti, que es contadora pública y tiene 52 años, y dos hermanos, Pedro Leopoldo, de 21 años y estudiante universitario, y Silvia, que tiene 14 y cursa estudios en el nivel medio.
El padre del joven se llamaba igual que el consagrado deportista, era ingeniero agrónomo y falleció cuando Marco tenía tan sólo 5 años, motivo por el cual el chico nunca pudo conocer mayores detalles sobre las hazañas deportivas de su abuelo.
"Yo no sé jugar al billar ya que acá en Azul no hay lugares para realizar el deporte. Sé jugar al pool que es semejante. Aprendí viendo a otras personas que realizan la actividad. Mi padre sí jugaba", relató Marco a "El Periodista".
Sin embargo, el pibe no puede negar que lleva la sangre inquieta del popular "Carrerita", aunque vuelca su pasión en la música. "A mí particularmente me gusta mucho la música, toco la guitarra y el teclado, y a su vez canto. Tengo una banda con la que hace poco hicimos nuestra primera presentación. Eso sí, los fines de semana voy con mis amigos a jugar al pool, y cuando les gano les digo en tono de broma: Y, todo se hereda".
Aunque Marcos no pudo conocer a su abuelo y casi no tiene recuerdos de su padre, sus tías le han relatado algunos episodios interesantes de la vida del deportista. "Mi anécdota preferida es esta: Una vez mi abuelo entró a un billar con un amigo y vio que un señor iba a realizar un tiro fallido. Entonces se acercó a él y le dijo que si lo hacia iba a perder el juego. Este hombre, que jamás había visto a mi abuelo personalmente pero sabía de su habilidad para el billar le respondió: '¿Quién te creés que sos? ¿Carrerita?' Jugó sin tener en cuenta el consejo y por supuesto perdió. Minutos más tarde alguien le dijo: El que te corrigió la jugada es efectivamente Carrerita".
Puesto a contar porqué la nota que este medio le dedicó a su abuelo lo había emocionado, el joven azuleño dijo que le gustó la forma en que se narró la vida del deportista, que le pareció fantástico que una empresa periodística de la ciudad demandara un mayor reconocimiento para él y que al leer el artículo comprendió el cariño que "Carrerita" recibió de parte de la gente de Tres Arroyos.
La admiración de Marco Carrera por su abuelo evidentemente no nació luego de encontrarse con el texto de "El Periodista". "Tengo muchos artículos de diarios y libros que hablan de su historia y su paso por el billar. He conseguido revistas como El Grafico, Gente de Pool, Marca, Goles, Mundo Deportivo, La Razón 75 años y varios recortes de diarios en los que se cuentan los logros de mi abuelo. Sobre mi computadora tengo una foto encuadrada de él con mi padre sentado sobre la mesa de billar cuando era chiquito".
El adolescente comentó que sus tías le han dicho que al término de cada torneo de billar su abuelo volvía a su hogar cargado de regalos para sus hijos y la gente a la que quería. Además, dijo saber que a "Carrerita" le apasionaban los autos lujosos y que pudo darse el gusto de tener algunos.
Puesto a imaginar un encuentro con el padre de su padre, Marco dijo que "muchas veces pienso en lo lindo que seria un encuentro con mi abuelo. Yo creo que él me hubiese enseñado a jugar al billar y sino yo mismo le hubiera pedido que me enseñe", finalizó.


 
 
El Periodista de Tres Arroyos.
Tres Arroyos, Pcia. de Buenos Aires, República Argentina