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de Tres Arroyos

 

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En Tres Arroyos la doble fila en el centro comercial es uno de los problemas de tránsito más recurrentes. "Se hacen muchas actas de constatación por estacionamiento en doble fila, en rampas para discapacitados y en ochavas", dijo el inspector general, Claudio Cuesta

 

 

 


ALARMANTE CIFRA: EN TRES ARROYOS SE
PRODUCEN 6,6 ACCIDENTES DE TRANSITO POR DIA

Tránsito pesado

En Tres Arroyos, según una reciente estadística, se produce la alarmante cifra de 6,6 accidentes de tránsito por día. La mayoría son protagonizados por particulares, y no por el transporte público, como suele suponerse. ¿Cuáles son las causas que llevan a este caos?. ¿Cómo se soluciona el problema en una ciudad en la que circulan 120 mil vehículos (dos por habitante) y que en 2004 fue la tercera localidad bonaerense con más patentamiento de automóviles?. ¿Alcanzará el paquete de medidas que analiza implementar el gobierno comunal para encauzar la situación?. Un informe especial de "El Periodista" que circula por el carril del "tránsito pesado"

Una estadística elaborada por un abogado local en base a datos obtenidos a partir de los registros de la policía, da cuenta de la alarmante cantidad de accidentes de tránsito que se producen en la ciudad. Según estos datos, en Tres Arroyos en el año 2004, se registraron 1501 accidentes, de los cuales 1440 causaron solamente daños materiales, 44 provocaron lesiones leves y 17 lesiones graves a las personas que los protagonizaron. Pero si el millar y medio de choques registrados el año pasado ya no fuera lo suficientemente preocupante, al término de 2005 habrá que enfrentarse a una estadística aún peor: solamente hasta el pasado 12 de setiembre se produjeron un total de 1699 accidentes, con un saldo de 1630 daños materiales, 50 lesiones leves, 16 lesiones graves y 3 homicidios. Hay que considerar también que las cifras referidas corresponden a hechos denunciados, es decir que no están aquí incluidos los accidentes en donde las partes involucradas resuelven el asunto sin realizar la denuncia policial.
De las cifras brindadas se puede concluir que en 2004 se produjeron en promedio poco más de 4 accidente de tránsito por día, y que hasta septiembre del 2005 teníamos una aterradora media de 6,66 accidente diarios. ¿Es como para hacer algo, no?
Desde la Dirección de Inspección General del municipio, Claudio Cuesta le dijo a "El Periodista" que la mayoría de los accidentes de tránsito que se registran en Tres Arroyos son protagonizados por particulares y no por el transporte público (remises) como suele suponer la mayoría de las personas. El funcionario opinó que la negligencia de los conductores es la única causa de los choques.

La pregunta del millón
Está claro, los conductores son negligentes, pero la pregunta del millón es: ¿Por qué se conduce tan imprudentemente cuando se conocen los riesgos que ello implica?. Para la Asociación Civil "Luchemos por la Vida", cuyos representantes pasaron por nuestra ciudad recientemente, "la problemática de los accidentes de tránsito no es privativa de nuestro país. Es un tema de preocupación mundial, ya que en el planeta se estiman más de 500.000 muertos por año, más de 15.000.000 de lesionados y más del 10% de las camas de hospital del mundo ocupadas por accidentados en el camino; muchos de los cuales quedan con alguna discapacidad física o psíquica para toda su vida".
Es evidente, a partir de estas cifras, que el problema no es exclusivo de nuestra ciudad. La entidad define la situación de Argentina como "muy grave" porque "nuestro país ostenta uno de los índices más altos de mortalidad por accidentes de tránsito: 21 personas mueren por día, 7579 muertos en un año (1998), 125.000 heridos de distinta gravedad, y pérdidas materiales estimadas en una cifra superior a los 5.000 millones de dólares anuales".
La organización no gubernamental que trabaja duramente en la prevención de los accidentes de tránsito tiene una respuesta concreta al interrogante que planteábamos antes. "Sabemos que si bien un conjunto de factores se combinan para la producción de accidentes, que incluye las fallas humanas, el estado de los caminos, el ambiente y los vehículos, la mayoría de los accidentes (85%) se producen porque una o varias personas cometieron un error. Es por esta razón que resulta de especial interés detenernos a analizar la conducta de los argentinos en la vía pública. En nuestro país, cada transeúnte siente que puede hacer lo que quiera y le convenga en un momento determinado. Este proceder individualista y anárquico se traduce en enormes pérdidas de tiempo y, lo que es más importante, en las muertes y lesiones que contabilizamos".

¿Y ahora qué hacemos?
"Luchemos Por la Vida" considera que para mejorar el estado de cosas hay que hacer mucho, pero enfatiza que lo más importante (y quizás difícil) es producir un cambio de conducta general, lo que implica, en principio, advertir que todos somos parte del tránsito y que entonces todos tenemos un inconveniente por resolver.
"Las personas que estamos inmersas en el tránsito nos quejamos. Coincidimos en lamentarnos por esta realidad. Pero casi siempre nos quejamos de 'los otros'. El problema se proyecta en el afuera, los responsables del caos son 'los demás', los que hacen las cosas mal son cualquiera que no sea 'yo' y esta situación se debe a que hay 'otros' (gobierno o autoridades) que no hacen lo que deben", expone la entidad.
"Pero, si analizamos desapasionadamente la cuestión, nos damos cuenta de que el tránsito es un sistema organizado y conformado por el hombre. Cada vez que alguien sale de su casa y comienza a andar por la acera, entra a formar parte de un todo en movimiento. A todos los que circulan los une el objetivo común de circular de un punto a otro. Cada uno depende de los otros para que el objetivo se cumpla. La conducta de cada uno condiciona a los demás y viceversa. Cada usuario de la vía es responsable de una parte del tránsito. 'Yo' soy 'el otro' responsable o irresponsable para los demás. Si queremos que el tránsito cambie, debemos comprometernos en un cambio personal". Más claro imposible, como siempre la solución está en el problema.
"Para que el tránsito cambie, los argentinos debemos tomar conciencia de los riesgos gravísimos que acarrea este sistema de tránsito; para ello necesitamos ser educados por todos los medios posibles (medios masivos de comunicación, educación vial en las escuelas, cursos de capacitación para conductores) sobre el funcionamiento del sistema del tránsito, los riesgos de accidentes y su prevención. Solo así podremos superar el autismo en nuestro estilo de conducción, y cambiar la creencia de que los accidentes siempre le sucederán a los demás", dice "Luchemos Por la Vida".

Problemas propios
En Tres Arroyos la doble fila en el centro comercial es uno de los problemas de tránsito más recurrentes. Así nos lo hizo saber Claudio Cuesta, quien comentó que "se hacen muchas actas de constatación por estacionamiento en doble fila, en rampas para discapacitados y en ochavas". Pero ese no es todo el problema. "Cuando los conductores son advertidos por los inspectores se quejan y dicen que se han detenido sólo por dos minutos, pero lo que no advierten es que quien circula detrás no tiene porqué esperar esos dos minutos. Además, al detenerse en doble fila se está cometiendo una infracción de tránsito. Un vehículo parado en doble fila no sólo ocupa la mitad de la calzada, sino que al abrir la puerta se obstaculiza el tránsito de la otra mitad".
La falta de respeto que se tiene por los inspectores de tránsito en la ciudad es casi tan alarmante como la estadística de accidentes. Hace muy pocos días un automovilista fue noticia al fugarse violentamente cuando un oficial de control de tránsito le labraba un acta de constatación por estar incorrectamente estacionado "por dos minutos". "La gente se enoja con los inspectores. Ya han sido varios los casos de conductores que los maltratan", dijo Cuesta, y agregó que "la gente debe aprender que los inspectores cumplen con su trabajo y que todos los conductores tienen derecho a defenderse ante el Juez de Faltas, pero no pueden atacar o agredir a los inspectores".
Este problema de la doble fila se origina porque en el radio céntrico el espacio de estacionamiento es reducido. La Dirección de Inspección General hizo recientemente un pequeño relevamiento de autos estacionados en Hipólito Irigoyen del 0 al 200. Los resultados indicaron que en apenas dos cuadras había 35 vehículos estacionados que pertenecen a comerciantes y empleados. "Sabemos que los comerciantes y los empleados llegan y dejan su auto estacionado durante 8 o 9 horas al día. Esto nos quita lugar para quienes quieren estacionar para realizar trámites o alguna compra", comentó el funcionario.
Por ello desde el bloque oficialista de concejales se elevará nuevamente el año próximo el proyecto de estacionamiento medido que hace unos años no llegó a aprobarse, y ahora hay confianza en que finalmente se logrará sacarlo. "Creemos que con eso vamos a solucionar muchísimos problemas que se ocasionan en el centro", dijo el Director de Inspección general.
Otra medida tendiente a darle solución al caos en el tránsito fue anunciada a fines del mes pasado y puesta en práctica desde los primeros días de noviembre. A partir de ahora todas aquellas personas que soliciten por primera vez su licencia de conducir deberán asistir a una charla de educación vial, luego rendir un examen escrito y sólo si lo aprueban podrán realizar el examen de conducción. El mismo mecanismo se piensa hacer extensivo también para las renovaciones a partir del año próximo.
"Desde esta dirección apuntamos a tratar de solucionar los problemas en el momento en que se va a sacar la licencia de conducir por primera vez. Si la primera vez que la gente saca la licencia se explica con insistencia cuáles son las faltas más comunes que ocurren en Tres Arroyos, vamos a lograr un cambio, no sé si un cambio total, pero poco a poco vamos a ir logrando mejorar el tránsito en la ciudad", aseveró Cuesta.
Otro tema que preocupa a los inspectores son los ciclistas. "Lo he conversado en diversas ciudades y a todos nos pasa lo mismo, la gente circula en bicicleta en contramano y hasta por la vereda, y no hablamos de adolescentes sino de personas mayores. Lo más molesto es que cuando se les llama la atención reaccionan muy mal, insultan. Nadie debe olvidarse que todo aquel que circule por la vía pública, incluso los ciclistas y los peatones, están comprendidos en la ley de tránsito y hay que respetarla".

Dos vehículos por habitante
Los ojos de un observador atento pueden intuirlo al circular por las calles, pero cuando la sospecha se confirma por medio de los datos concretos algunas cosas se explican mejor. En Tres Arroyos hay alrededor de ciento veinte mil vehículos, dos por habitante. Exceptuando ciudades como Mar del Plata, Bahía Blanca y algunas localidades del conurbano, aquí está el parque automotor más grande de la provincia.
Los datos hablan por si mismos. El año pasado Tres Arroyos fue la tercera ciudad bonaerense con más patentamiento de vehículos. Si bien este año el número ha bajado, estamos hasta el momento en el séptimo lugar, lo cual es considerado por las autoridades de tránsito locales como una cifra muy elevada y, en consecuencia, una de las causales del caos en la circulación.

Otros problemas, más proyectos
En estos días en la Dirección de Inspección General se trabaja la búsqueda de soluciones a los inconvenientes que presenta el tránsito en la ciudad, fundamentalmente en la zona céntrica. Como parte de un paquete de medidas que se planea ir adoptando gradualmente figura la creación de zonas que en determinados horarios sirvan para el estacionamiento de los vehículos de carga, que actualmente casi siempre se ven obligados a parar en doble fila para cumplir con sus tareas de carga y descarga. Al parecer los transportistas ya han tenido reuniones con las autoridades de Inspección General y recibirían con agrado la disposición. También se estudia crear espacios de estacionamiento exclusivo para motos y ciclomotores con el fin de que los mismos no estén sobre las veredas.
Por otro lado, el municipio ha suscripto un convenio con el Registro Único de Infractores de Tránsito de la Provincia de Buenos Aires. Esto le brindará a la comuna acceso a una base de datos de infractores a la ley de tránsito. De esta manera se podría evitar, por ejemplo, que una persona inhabilitada para conducir en otra ciudad pudiera obtener su licencia aquí. A su vez, en este registro se volcarán todas las infracciones que se producen aquí.
Asimismo, Inspección General busca tener bajo su dominio directo el pago de las multas que se aplican en la ciudad. La dependencia también espera que en poco tiempo más se pueda empezar a solicitar un libre deuda de faltas a todos los interesados en renovar u obtener la licencia de conducir.
Finalmente, cuando finalice la obra de asfaltado de las avenidas, el área de tránsito comunal hará pintar sendas peatonales con línea de frenado para vehículos en todas las esquinas donde hay semáforos y también se colocarán mesetas reductoras de velocidad en casi todas las avenidas.

DOCTOR HORACIO ASSERQUET, JUEZ DE FALTAS

"Tenemos un promedio de 400 infracciones de tránsito mensuales"

¿Qué porcentaje de actas de infracción se labran mensualmente en Tres Arroyos?
Ahora tenemos un promedio de 400 infracciones de tránsito mensuales, es una cantidad importante.
¿En ese caso todas las actas de infracción derivan en pago de multas?
No necesariamente. Si es semáforo o retomar avenidas, circular en contramano o con exceso de velocidad, te diría que el 99,9 por ciento derivan en multas. Después el resto se escucha a la gente y se ve si no tienen antecedentes.
¿En qué casos se inhabilita a la persona para conducir?
En el caso de conducir en estado de ebriedad, según lo dice la ley, se lo inhabilita por seis meses. A partir de ahora, todas las multas que se labran por sentencia se informan al RUIT (Registro Único de Infractores de Tránsito), que es una institución provincial donde quedan asentados todos los antecedentes de las personas. Ahora se va a firmar el convenio de la municipalidad con el RUIT, por el cual antes de otorgar la licencia se pedirán los antecedentes de las personas y ahí van a saltar todas las inhabilitaciones que tenga, ya sea de algún juez de otra jurisdicción o de la provincia.
¿Cómo se controla el cumplimiento de la inhabilitación para conducir?. ¿A quién le corresponde controlar eso?
Es muy difícil. Las inhabilitaciones dictadas por la Justicia Penal sí saltan, pero las que no saltan son las inhabilitaciones dictadas por el Juzgado de Faltas, que ahora, a partir de este convenio firmado con la institución provincial, sí van a surgir.
¿Qué porcentaje de las multas se logran cobrar?
El porcentaje es mínimo, pero depende del tipo de multa que se labre. Hoy por ejemplo había citado a muchas personas por pasar semáforos en rojo. Normalmente era en el centro, y se trataba de vehículos de valores importantes. Si tomamos todas las que hoy se trabajaron por pasar el semáforo en rojo, capaz que el 70 u 80 por ciento pagaron. Si trabajamos sobre las afueras, sobre otro tipo de vehículos o sobre las motos, si tomamos parámetros sobre determinada actitud de la gente, el porcentaje es muy bajo.
¿Qué medida se toma o qué medida se debería tomar en la gente que no paga las multas?
Lo que hay que hacer es ejecutarlo, pero desgraciadamente por ahí chocamos con que hay gente que no dispone de los cien pesos que es la multa mínima, e iniciar una ejecución por cien pesos también implica gastos muy importantes para la Municipalidad. Pero ahora se compró un sistema nuevo de computación y se pondrá en marcha una oficina de seguimiento y cobranza de tasas y de multas. A partir que implementemos este nuevo sistema, la oficina de seguimientos va a realizar el seguimiento de cobranza de esa multa. La función del Juzgado termina al notificar la multa. Si una persona no vino dentro de los tres días de notificado a pagar la multa, se hace una certificación de deuda y se eleva al Ejecutivo que es el encargado de cobrar esa multa.
¿La gente se presenta a hacer descargos?. ¿Cuáles son los argumentos más comunes que esgrime un conductor?
Deben venir alrededor del 70 u 80 por ciento. En ese caso, la mayoría reconoce las faltas, salvo escasas excepciones, como las del que pasa el semáforo en rojo o en amarillo que se le pasó. El tema más difícil es la cobranza después.
¿Cuáles son las infracciones más comunes acá en Tres Arroyos?
Depende lo que apunte el inspector. Lo más común que se hace es estacionamiento en ochava o doble fila, pero depende lo que le ordenen al inspector. Por falta de VTV deben entrar más de cien. Esas actas las labra la policía con la VTV, no los inspectores municipales.
A partir de su experiencia como Juez de Faltas, ¿Por qué cree que es tan difícil que se respeten las leyes de tránsito?
Creo que gran parte pasa por una cuestión de conciencia nuestra, que no sabemos cuidar lo nuestro. Después tenemos el otro problema, que la ciudad ha crecido mucho. La cantidad de vehículos que está circulando en este momento también ha crecido terriblemente y la ciudad no está preparada para tanto tránsito, lo que incluye a las motos y las bicicletas. Las avenidas quedaron muy finas también, no hay espacios para que circulen las bicicletas. En las avenidas, si bien circulan dentro de lo que dice la ley -la velocidad de las avenidas es de 60 kilómetros-, para Tres Arroyos circular a 40 o 50 en una avenida es una locura.


 
 
El Periodista de Tres Arroyos.
Tres Arroyos, Pcia. de Buenos Aires, República Argentina